Compresores axiales de gran caudal
Los compresores de la serie CA-900 entregan hasta 45.000 m³/h con una presión diferencial de 12 bar. El rotor de álabes en aleación de titanio alcanza una eficiencia isentrópica superior al 88%, lo que reduce el consumo energético en líneas de gas tecnológico.
Beneficio: flujo constante sin caídas de presión en redes de alta demanda.
Bombas centrífugas de acople magnético
La serie BM-400 elimina cualquier punto de fuga mediante imanes de neodimio que transmiten el par sin contacto mecánico. Su carcasa en Hastelloy C-276 resiste ácidos concentrados y gases halógenos, cumpliendo con la norma API 685 para fluidos corrosivos.
Beneficio: estanqueidad total en circuitos de ácido sulfúrico y cloro gaseoso.
Sopladores de alta velocidad con velocidad variable
El soplador SV-200 alcanza 60.000 rpm mediante un motor de imanes permanentes refrigerado por aire. Su difusor de álabes variables mantiene una presión constante de 8 bar incluso con fluctuaciones en la demanda, integrado en sistemas de control distribuido (DCS) con algoritmos PID.
Beneficio: supresión de caídas críticas de presión volumétrica en redes neumáticas.
Calibración y pruebas en banco de ensayos
Cada equipo pasa por un banco de calibración que verifica curvas de rendimiento hidráulico, vibraciones y sellos de laberinto. Se emiten certificados con datos de caudal, presión y temperatura de operación según normas ISO 9906 y API 610.
Beneficio: trazabilidad metrológica para auditorías de planta y garantía de funcionamiento.
Mantenimiento predictivo basado en análisis de vibraciones
Implementamos sensores de aceleración en los cojinetes y un software de monitoreo continuo que detecta desgaste incipiente en álabes y rotores. Las alertas tempranas permiten programar paradas sin afectar la producción.
Beneficio: reducción de paradas no programadas y extensión de la vida útil del equipo.
Integración con sistemas de control distribuido
Los compresores y sopladores se conectan mediante protocolos Modbus TCP y Profibus DP a los DCS de la planta. Se configuran lazos de regulación PID para ajustar la velocidad y la apertura de válvulas en tiempo real según la demanda del proceso.
Beneficio: automatización completa de la red neumática con supervisión remota.